
El siguiente destino es Pushkar, conocido por su ambiente un p oco hippy y por su lago, a pocos quilómetros de Pushkar tengo mi primer pinchazo, la rueda delantera, yo llevo cámara de recambio, pero el azar ha hecho que ocurra a 20 metros de un taller de neumáticos, se ofrece a cambiar la cámara por 30 Rs (0,45€), llevo herramientas para repáralo yo pero la pereza me hace aceptar la propuesta.
Solo llegar a Pushkar se ve su encanto, gente muy amable y un ambiente muy tranquilo. Lo primero que hago al llegar a una población es dar una vuelta para ubicarme y así poder elegir en que zona buscar alojamiento, esta es otra de las ventajas de viajar en moto. Me llevo una pequeña decepción al ver que el lago está seco…el ultimo Monzón fue muy seco y parece ser que alguien tuvo la idea de limpiar el fondo del lago y ahora la poco agua que cae se filtra con facilidad. Pero a pesar de la falta de agua, sigue habiendo mucha vida alrededor del lago, hay varias “piscinas” donde durante todo el día hay gente limpiándose y/o rezando, incluso sin agua este lago es especial. Una buena actividad en Pushkar es perderse por las carreteras de los alrededores, pasando por pueblecitos, valles y ríos, es una zona muy tranquila. Cuando llegas a uno de estos pueblecitos eres la estrella, todo el mundo te mira, a veces parece que se pregunten “que hace este aquí?”, la gente te quiere conocer e intentan hablar contigo. Esta para mi es la gran ventaja de viajar en moto, puedes llegar a sitios que casi ningún turista llega y si te gusta te puedes quedar.

Pushkar también es famosa por ser uno de los puntos de partida de muchos moteros con Royal Enfield, hay varios talleres y se ven muchas Bullets.
En Pushkar me pasé 5 días, es de esos sitios que me podría haber quedado meses, el siguiente punto de paso es Jodhpur, la Ciudad Azul. Llego a Jodhpur por una carretera que no sale en mi mapa, un señor me ha dicho que tomara una carretera y he llegado preguntando, sin duda la carretera más bonita que hecho por ahora, la primera parte pasaba por unas montañas muy bonitas. Hoy he hecho unos 200 km en menos de 5 horas, yo siempre calculo un promedio de 40 km/h , voy parando y nunca paso de 75 km/h, por seguridad, comodidad y para cuidar la mecánica, espero hacer muchos quilómetros con Lucia.
Sigo preguntando mucho cuando viajo pero no es fácil descifrar la mayoría de respuestas, el principal problema es que parece que no quieren reconocer que no saben la respuesta.
Lo más común es que te miren a los ojos y balanceen la cabeza (cosa que hacen todo los Indios cuando hablan), otra respuesta puede ser que levanten la mano como si enroscaran una bombilla, a veces también señala con la cabeza hacia una dirección no definida y algunos te dan la dirección correcta, por eso a veces pregunto la misma cosa a más de uno, ahora creo que ya he aprendido a detectar quien sabe la respuesta y quién no. Otro problema es como pronunciamos nosotros sus idiomas, Jodhpur y Jaipur como yo lo pronuncio puede parecerles lo mismo y uno esta dirección oeste y el otro este...
Jodhpur es una ciudad más grande, se vuelvo a sentir el agobio del tráfico y las bocinas, la bocina en India es una de las cosas más importantes de un vehículo, la utilizan todo el día, para mi es el segundo deporte nacional después del criquet, el Horning.

Esta ciudad es famosa por su increíble fuerte que domina la ciudad desde lo alto, vale la pena visitarlo, las vistas desde sus terrazas son magnificas. Yo también destacaría el mercado, con mucha vida y donde comí una tortilla de patatas bastante buena, a veces extraño nuestra comida.
Pase un par de días en Jodhpur y luego dirección Jaisalmer, en pleno desierto y a pocos quilómetros de Pakistan. El amanecer es frio, en este trayecto voy bastante abrigado, guantes, polar y chaqueta, la carretera está muy bien debido a que los militares la utilizan para llegar a la base militar, no son carreteras muy divertidas, rectas muy largas, por eso hoy he decidido probar de conducir con música en la oreja izquierda, la derecha la dejo libre para oír las bocinas, una gran idea, me encanta. A medida que pasan los quilómetros el paisaje se va haciendo más árido, se nota que me dirijo al desierto, otra de las novedades es que a la gran cantidad de animales que veo se unen los camellos, que cruzan la carretera tranquilamente.

En Jaiselmer también encontramos otro fuerte desde el cual se puede ver todo el desierto que rodea a esta ciudad. La actividad principal que se ofrece a los turistas son los safaris en camello, yo decidí no hacerlo y creo que acerté, la mayor parte de este desierto es sin dunas, hay una parte con dunas conocida como las Dunas de Sam, que son unos 600 metros de dunas a los cuales se puede llegar por una bonita carretera, aconsejo ir a ver la puesta de sol.
Otra actividad es visitar las pequeñas poblaciones y los templos que hay por los alrededores de Jaiselmer, a mi me gusto mucho el poder parar en algunos de ellos, estuve intentando jugar a criquet con unos chavales. En Jaiselmer pase 4 magníficos días, cada día la puesta de sol desde un punto diferente, la gente es muy simpática, me regalaron dos Ganeshas y creo que tome el mejor chai de India, con bastante jengibre.
Después de semanas en dirección oeste cambio el rumbo hacia el sur, próximo destino Udaipur. Pero antes, la distancia me vuelve a obligar a dormir en una población poco turística, Jalore. No tiene nada de especial, una ciudad de paso con mucho polvo y ruido, donde me costó encontrar donde dormir pero por la tarde conocí a 6 hermanos, que hicieron la estancia más interesante. Los conocí tomando un chai, me invitaron a ver parte de una boda de su primo, me invitaron a unos dulces para cenar y estuvimos horas hablando… han pasado semanas y nos seguimos enviando smss, les gusta saber por dónde voy.

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